sábado, 10 de mayo de 2014

RANKING PELIS

Actualizado a 10/5/14 (Sólo las que me han gustado)

1. Batman, The dark knight
El curioso caso de Benjamin Button
ESDLA, El retorno del rey

2. Avatar
Star Wars Episodio III: La venganza de los Sith
Saw IV
Forrest Gump
Malditos Bastardos
Yo, yo mismo e Irene
ESDLA, Las dos torres
El efecto mariposa
Lo imposible
Gran Torino



3. 8 Apellidos vascos
El rey león
Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton)
Batman Begins
Batman, Dark knight rises
Harry Potter y la piedra filosofal
Harry Potter y la cámara secreta
Harry Potter y el prisionero de Azkabán
Harry Potter y las reliquias de la muerte
Saw I, II, III, V, VI VII
Gladiator
Her
En busca de la felicidad
Star Wars Episodio VI: El retorno del Jedi
Los vengadores
Piratas del caribe I, II, III
El hobbit, la desolación de Smaug
ESDLA, La comunidad del anillo
Soy leyenda
Resacón en las vegas
Resacón en Tailandia
Resacón III
La piel que habito
El show de Truman
Del revés (Inside Out)


4. Despicable me I y II (Gru, mi villano favorito)
Un ciudadano ejemplar
Iron Man I, II, III
Capitán América
El hombre de acero
El hombre de la máscara de hierro
El hobbit, un viaje inesperado
Up
La casa del lago
Tarzán (1999)
Carmina o revienta
Cazadores de sombras, Ciudad de hueso
Origen
Torrente III
Misery
Million Dólar Baby
Ex-Machina
Enemy
Memento

5. Slumdog millionaire
Hitch, especialista en ligues
The amazing Spider-man
Como Dios
Star Wars Episodio I: La amenaza fantasma
Star Wars Episodio II: El ataque de los clones
Ángeles y demonios
Torrente I, II y IV
El último samurai

6.Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza
Star Wars Episodio V: El imperio contraataca
Transformers I, II, III
300
Sin destino
El lobo de Wall Street
El diario de Noah
Pearl Harbor

7. Harry Potter y el cáliz de fuego
Harry Potter y la órden del fénix
Harry Potter y el príncipe mestizo
Harry Potter y las reliquias de la muerte, partes I y II
Los mercenarios I y II


8. Cuento de invierno
Todos los días de mi vida
12 años de esclavitud

9. El cambiazo
La vida de Pi
Ted
Crepúsculo
Luna Nueva
Eclipse
Amanecer I y II


10. La ladrona de libros
Frozen, el reino de hielo

viernes, 9 de mayo de 2014

Reseña: INFINITE de May R Ayamonte


Ficha técnica

Portada

 

Título: Infinite

Autora: May R. Ayamonte

Páginas: 332

Editorial: 2 de letras

Formato: Tapa blanda con solapas

 

Sinopsis

Kitzia Cassiar tiene un extraño don que puede parecer un regalo, pero que es una maldición, porque lo que aparentemente podría ser felicidad es en realidad un vacío.
Vive en un pequeño y aburrido pueblo donde su vida transcurre como la de cualquier adolescente a pesar de su don: instituto, fiestas, estudios y reuniones con sus amigos.
No figura entre las chicas populares del instituto, su familia vive absorta en sus propios problemas y ella sabe que no acaba de encajar en el mundo.
Hasta que un día conoce a un misterioso joven que dará un inesperado giro a su vida y a la de sus amigos.
Todos se verán envueltos en una misteriosa historia urdida en un pasado.

Infinite nos cuenta la historia de un pasado y un presente encadenados por la venganza, pero Infinite, ante todo, pone nombre a una historia de amor.

 

Opinión Personal

Tras la charla literaria que compartí junto a la autora de este libro, a la que ya conocía por redes sociales (aunque ella ni se había percatado XD), mi curiosidad por saber cómo se le daban los “textos largos” a May fue tal que decidí adquirir su último libro publicado. Puedo decir que no me ha decepcionado para nada y que espero recibir en el futuro algún que otro buen consejo de esta joven autora que atrajo mi atención por su edad y por la proximidad entre nuestras localidades.

En primer lugar debo decir que me generaba dudas leer una novela juvenil, género que hace un tiempo dejó de entusiasmarme (maldita edad), pero he disfrutado de una lectura amena y constructiva. Como escritor novato, cuando leo trato de hacer dos cosas a la vez: pensar como lector, disfrutando de la historia, y leer como escritor, desmontando las técnicas y recursos usados para la construcción de la novela, y puedo decir que gracias a la visión que May ha plasmado en Infinite he enriquecido mi manera de escribir, he ampliado mi “campo de visión” y de concebir los personajes.

Para empezar, he de reconocer que una de las cosas que más me han atraído del libro es la portada, preciosa, y la edición, elegante y clara, que incita a leer. La separación de escenas concede respiros para que los lectores menos constantes no dejen la lectura, permitiéndoles volver a reanudarla en el punto inicial de otra que ya han terminado y evitando que se harten o aburran (yo me considero uno de ellos, me cuesta leer más de 20 páginas sin un punto donde pueda descansar o el final de algún capítulo). La primera escena con la que se introduce la historia de manera intrigante y dejándote en vilo es un recurso que te anima a leer esperando las respuestas que quieres obtener.

Pero como todo no van a ser halagos, me gustaría criticar (de manera constructiva, claro está) a May antes de reconocerle sus aciertos. Soy de los que prefieren empezar por las malas noticias para que todo termine con una sonrisa gracias a las buenas.

La temática sobrenatural en las novelas juveniles está tan trillada que, aun no habiendo leído muchas, he sentido como si estuviera reviviendo algunas de esas pocas o las escenas de algunas películas basadas en este tipo de novelas. Eso me ha hecho pensar en la escasa originalidad de la misma al principio de la novela, si bien es cierto que conforme avanzaba iba cambiando de idea gracias a los toques cosecha de May que me hacían volver a recuperar esa sensación de estar leyendo algo “nuevo”.

En cuanto a la protagonista, he echado en falta algo de esa dureza propia de algunas protagonistas con la que incluso los lectores más insensibles nos acabábamos identificando. La facilidad para llorar y enamorarse es algo con lo que jamás lograré identificarme, llamadme frío e inhumano, pero es así.

Por otro lado tenemos al protagonista demasiado perfecto e irreal (aunque sea lógico que así sea). Las cualidades que Kitzia ve en él me parecen demasiado idealizadas, aunque dados sus sentimientos resulte factible. Creo que para materializar a un personaje no basta con la visión del narrador o protagonista de la historia. Sus actos, sus palabras deben demostrarlo también y a veces las opiniones de la protagonista eran demasiado exageradas para mi gusto.

Dejando de lado a mi Risto Mejide interior, debo reconocer que los personajes son en general bastante creíbles y reales, toman vida propia y podemos incluso imaginar cómo se comportarían en circunstancias diferentes a las presentan en la trama de Infinite dado el perfil tan completo que se nos da.

Las subtramas dentro de la historia contienen temáticas tratadas de manera elegante, sutil y adecuada. La visión de la homosexualidad que plasma en una de esas subtramas es tan real y da tanto que pensar como lo hace desgraciadamente en la realidad, donde muchos lectores podrán identificar Kaxes con sus poblaciones de origen o su entorno, sobre todo si son pequeñas.

El don de Kitzia es una muy buena idea ya que aporta una lucha interna a la protagonista que adquiere el propio lector y crea problemas que resolver dentro de la trama. Me han gustado las reflexiones acerca de ello, bastante profundas algunas. Todo don tiene su parte negativa a pesar de lo que se pueda pensar en un principio.

Para finalizar he de reconocer que me ha impresionado la historia de fondo sobre la que se desarrolla Infinite y la adecuada dosificación de información usada para mantener la intriga. En este momento, sólo puedo preguntarme cómo puede May ser tan cruel para dejar a sus lectores con esta sensación tras el final de la primera entrega de la saga Infinite. Algunos no tendrán uñas ni dedos para pasar las páginas de tu próxima entrega.

Yo en particular esperaré ansioso por ver cómo te desenvuelves en el escenario de Infinite II y te deseo muchísima suerte en tu camino como escritora.

¡¡¡Todavía tienes mucho que ofrecer!!!

Frases

"Si en el mundo real no eres feliz, no tienes más que evadirte a una dimensión paralela donde alcanzas todo lo que quieres. Las personas anhelan cosas imposibles, objetos, la vida e incluso, a veces, la muerte; pero porque se lo pidas al cielo o a las estrellas no se va a materializar. A todos nos gusta imaginar nuestra vida soñada, en la que nuestras aspiraciones son una realidad…"

 

Puntuación

8/10

Relato: 3 Sombras Inefables (Parte I)


M

e despierto sobre una lisa superficie de madera alumbrada por un gigantesco foco. Enormes montañas de serrín me envuelven, herramientas se esparcen por la superficie de la mesa llena de cortes, grietas, cabezas de clavos hundidos y agujeros en forma de estrella. La cúpula negra que se esparce lejos de la acción de la luz del enorme foco que me alumbra me inquieta. Cientos de vetas se esparcen por el suelo creando inmóviles ríos que me marean.

Me incorporo hasta ver mis piernas estiradas. ¿Son de madera? Al menos poseen el mismo tipo de vetas que ese material. Están alisadas y talladas de forma redondeada. Mi ropa es tan sólo una pintura esparcida dibujando un traje blanco esculpido en mi cuerpo. Los dedos de mis manos son redondeados y no alcanzo a ver mi rostro. Trato de acercarme a un gigantesco reloj despertador de color azul eléctrico para verme completamente. Sus agujas marcan las seis. Me imagino que será de madrugada, dada la oscuridad.

De esa misma oscuridad que me envuelve nace la figura de un inmenso hombre que me agarra cuando estoy llegando a la superficie cristalina de la cubierta del reloj dispuesto a verme. Su rostro inundado en arrugas queda iluminado desde la nariz hacia abajo y sonríe mientras me atenaza en su mano. Soy un simple muñeco de madera impotente ante su voluntad.

-¿Sabes quién eres?-me pregunta dejándome sobre la mesa.

-No.

-Pronto lo descubrirás.

-¿Quién eres tú?

El anciano me sonríe.

-Quien te ha construido y quien te dará la vida que mereces.

-¿De qué manera?

-Verás, hay dos figuras más que ansían la vida, como tú. Creaciones mías. Pululan por el taller desde hace unas horas y les pedí que te matasen si querían conseguir su objetivo. Quién sabe si han podido ponerse en contacto ya y se han puesto de acuerdo para colaborar contra tus intereses…

Ante mi rostro de congoja, el carpintero decide tranquilizarme:

-No te preocupes chico. Posees un antídoto que podrá salvarte del ataque de uno de ellos. Uno de los dos intentará acabar contigo envenenándote…

-¿Cómo puedo reconocerlos?

-Uno es un muñeco bueno y otro es malo.

-Entonces hay una posibilidad de que no se alíen. Puede que el malo haya acabado con el bueno a esta hora.

-La figura mala es demasiado inteligente para hacer eso…

-Entonces…

-Deberás matar a las dos. Quien quede con vida podrá convertirse en humano de nuevo. Si antes del amanecer queda más de uno no podré hacer nada por vosotros…

El viejo carpintero esboza una luminosa sonrisa antes de volver a perderse en la penumbra, llevándose consigo el reloj despertador tras dejarme en la mesa de nuevo.

Busco una manera de alejarme de allí y encuentro un fino hilo que cae mesa abajo pero que a mis ojos es como una gruesa cuerda. La uso para llegar al suelo. Algo en mi cabeza, una especie de aureola, actúa de linterna iluminando el camino por el suelo del taller.

Cuando amanezca, si no los he encontrado, moriré… No puedo dejar de pensar en ello.

 Avanzo entre un millar de astillas y motas de polvo que forman un desierto de madera sumido en la oscuridad que me ahoga. Mis débiles piernas de muñeco apenas pueden articularse para elevarse unos milímetros sobre el suelo. Llego a unos andamios de metal que me devuelven el destello de mi luz frontal. Sostienen un tablón fino a una altura que bajo mi perspectiva parecen diez metros. Es casi seis veces mi propia estatura. Pienso en que si llego hasta allí arriba me será más fácil observar lo que me rodea y encontrar a los otros dos muñecos.

La ascensión se hace dura con mis manos redondeadas y la superficie metálica del andamio. Puedo ayudarme de los pequeños agujeros que lo pueblan para apoyarme y buscar la cima. La alcanzo con un esfuerzo que me hace pensar que voy a salir ardiendo y me escondo rápido tras un lapicero al ver algo que me alarma. Sobre el filo de la tabla sobre el andamio está sentado un muñeco, mirando hacia el horizonte donde se dibuja una rendija de luz perteneciente a la puerta del taller. Apoya sus manos al borde y balancea sus piernas adelante y atrás. Su pelo tallado cubriendo toda su espalda haciendo tirabuzones está pintado de un negro que emite reflejos dorados. Un vestido azulado cubre su cuerpo hasta la articulación de las rodillas.

-Si vas llamando así la atención no quieras esconderte de los que te admiran-susurra y siento como si la tuviese hablando junto a mi oído-.

La muñeca se gira para dejarme ver una cabeza esférica, de grandes ojos verdes, sonrisa perenne y labios perfilados en rojo. No me mira directamente, sino que permanece cabizbaja observando las sombras que crean la fuente de luz que me ha guiado hasta allí, y emite una risita agradable.

Es imposible que ella sea el juguete malo.

Me aproximo a ella y dudo si sentarme a su lado hasta el momento en que me lo pide. Aún así permanezco a una distancia prudencial. Cuando nuestras manos se rozan mi estado de alerta crece tanto que me obliga a preguntar sobre qué va a decidir hacer con mi vida:

-¿No piensas matarme para sobrevivir?-le pregunto.

-¿Es que estás convencido de ser el malo de este juego?

No acabo de entender su respuesta. Ni siquiera me mira para comprobar mi rostro y poder saber cómo soy.

-Si me miraras podrías decirme si te parezco malo. Aún no sé cómo soy…

-Podría decirte quién eres, pero sería un riesgo demasiado grande…-no acabo de entender lo que quiere decir.

Un estruendo nos hace levantar mientras vemos esparcirse una multitud de chinchetas por la tabla sobre el andamio. Una endeble caja de cartón ha sido tumbada por algo que se mueve en dirección a nosotros: un muñeco con aspecto grotesco, uniforme de soldado verde oscuro, de piel color rojizo y cuernos negros en la cabeza que avanza empuñando un arma que dirige alternativamente a ambos.

-Creo que está bastante claro quién es el malo aquí...-susurro agarrando la mano de la muñeca pensando en que es lo último que quiero asir antes de soportar el último dolor.

Al terminar la frase noto hundirse en mi pecho la bala del pequeño arma, haciéndome astillas el corazón y provocando que pierda la noción del tiempo y la razón.

 

Relato: 3 Sombras Inefables (Parte II)


A

bro los ojos y me tambaleo al ser consciente de que estoy de pie. Mis piernas están adormecidas y mis torpes pasos me hacen chocar contra un panel de cristal. Es un gigantesco reloj despertador de color azul eléctrico que marca las cinco en punto. La luz de un gran flexo rebota sobre el cristal y dibuja mi reflejo. Soy una muñeca de madera tallada, de pelo corto y rojizo, con un vestido negro esculpido hasta los tobillos. Mis ojos amarillentos e inexpresivos me devuelven la mirada desde dentro de ese mundo de luz proyectada.

Lejos de la luz proyectada por el foco la oscuridad es terrorífica. Me pongo en cuclillas y abrazo mis piernas con miedo. ¿Dónde estoy? ¿En qué me he convertido?

-No te asustes, querida.

La voz potente de un anciano llega desde la oscuridad antes de hacerse visible sus formas. Viste un delantal sobre una camisa de cuadros y sonríe plácidamente mientras se sienta a la mesa donde me encuentro, observándome desde las alturas.

-¿Qué… qué soy?

-Mírate de nuevo.

Sé que se refiere al reloj a mi lado. Al volver a mirarme me pongo de pie del susto. Ahora tengo el pelo dorado, a la altura de los hombros, mis ojos son azules y mi vestido se ha hecho más corto y tomado un color verde claro.

-Eres una figura cambiante. Nunca eres la misma. Te adaptas a lo que necesitas sin darte cuenta. Actúas como crees que es adecuado para conseguir tus deseos.

-Pues desearía no ser un juguete de madera.

-Hay una posibilidad para que eso se cumpla: acabo de crear hace un momento un muñeco y tengo pensado tallar otro usando ese trozo de madera de ahí-señala con un grueso dedo un prisma de madera con algunas marcas-. Cada uno lleva un alma diferente. Para conseguir lo que quieres deberás averiguar cuál de los dos es una personalidad malvada y cuál de ellos te ama tanto como tú, aunque no te des cuenta. Si acabas con el juguete malvado podrás escapar junto a tu amado.

-¿Así de simple?

-Aún no sabes cómo reconocer a quién debes matar ni de qué manera puedes hacerlo. En tus labios hay un veneno corrosivo que no afecta al material con que te he construido pero sí acabará con los otros dos muñecos. Deberás besar al malo para acabar con él.

-¿Cómo sabré a quién besar?

-Al malvado no lo petrificarás.

-¿Cómo?-digo sin dar crédito a lo que dice.

-Si miras a tu amado a los ojos antes de acabar con el malvado lo petrificarás y sólo podrás salvarte tú. ¿A que ahora no es tan simple?

-Bromeas…

-No. Sólo me divierto… Tienes hasta el amanecer, si no los tres moriréis.

La oscuridad engulle al viejo carpintero, que me deja sola mientras veo que vuelvo a cambiar de nuevo hacia una nueva apariencia, con el pelo largo y oscuro, ojos verdes y un vestido hasta las rodillas de color azulado.

Me separo de mi imagen en el cristal convexo del reloj y camino por la mesa llena de serrín teniendo cuidado de no mancharme. Sorteo una llave inglesa y el mango de un grueso martillo para dirigirme a una pequeña escala que ha colocado el anciano para ayudarme a bajar de su mesa. Desciendo lentamente hasta alcanzar el suelo. Una bombilla alargada, como de un árbol de Navidad, descansa a unos pasos de donde me encuentro. La alzo con todas mis fuerzas y se prende al contacto con mi cuerpo.

-¡Tú!

El grito me sobresalta. Una criatura extraña se acerca a mí cegada por la débil aguja de luz que proyecto hacia él. Su piel es rojiza, dos cuernos negros adornan su cabeza y su cuerpo está tallado como un uniforme de soldado de ejército. Alcanzo a rozar sus ojos despiadados y oscuros antes de retirar la vista para que nuestras miradas no se encuentren. ¿Es él la malvada criatura? ¿No es demasiado evidente para ser cierto?

-¿También te creó el viejo?-me pregunta mientras se acerca con pasos irregulares, protegiendo sus ojos de la luz.

-S-sí-balbuceo mirando al suelo, evitando sus ojos-.

-No me temas, no te haré daño.

-¿Cómo puedo estar segura de ello?-digo mirando sus pies de refilón acercarse.

-Te he avisado antes de atacarte. Podría haber acabado contigo desde que encendiste la luz y te hiciste un blanco fácil.

El muñeco diabólico esgrime un revólver adecuado a su tamaño apuntando a un lado y sin tocar el gatillo, alzando las manos en señal de inocencia.

-¿A ti también te ha dicho que moriremos antes del amanecer de no cumplir con sus peticiones?-me pregunta bajando el arma.

-Es triste no poder elegir siquiera el objetivo de una vida tan fugaz…

-Más aún tener que obedecer a un cruel creador que quiere jugar a ser Dios.

Caminamos juntos por el taller sorteando obstáculos durante un tiempo, rindiéndonos a nuestro destino marcado al amanecer. Evito todo el rato la visión de su rostro monstruoso  hasta que me doy cuenta de que le ofende mi muestra de miedo y repulsión. No puedo confesarle lo que me dijo el viejo ni parece que él quiera decirme lo que le propuso el carpintero para sobrevivir. Nos preguntamos cómo será el otro ser que creará el anciano carpintero, qué apariencia tendrá y cómo se comportará.

Cuantos más minutos pasan más segura estoy de que la siguiente creación será la malvada y este es sólo la persona que busco enfundada en una figura terrorífica. Es como un ángel atrapado en una tétrica cáscara.

Los sonidos del carpintero tallando la nueva figura llegan hasta nosotros mientras paseamos de la mano por el suelo del taller.

-¿Qué haremos?-le pregunto.

-Destruirlo. Tú lo atraerás hasta ti y acabaremos con él.

-Yo no puedo…-digo aterrada con la idea de encontrarme con algo que no pueda controlar.

-Yo te protegeré-dice el soldadito diabólico envolviéndome con sus brazos de madera-. No dejaré que te pase nada.

Cuando intenta enfrentar mi rostro bajo mi mirada hasta sus labios para no encontrarme con sus ojos y noto como intenta besarme. Le doy un empujón recordando el veneno en mis labios y sacudo la cabeza pensando en lo que ha estado a punto de pasar.

-¿Qué ocurre?-pregunta perplejo.

-¡Vete!

Soy yo la que salgo corriendo. Alcanzo un andamio sobre el que descansa una fina tabla y asciendo por él aprovechando los boquetes en los que puedo introducir mis manos. Alcanzo la cima y camino por la superficie lisa hasta el borde. Distingo una fina ranura de luz que se cuela en el taller a través de una enorme puerta de entrada y a mi espalda el gran flexo iluminando los progresos del carpintero. No puedo ver la figura que está tallando a esta altura pero la imagino aún más tenebrosa que el soldadito diabólico. No soporto pensar en que he estado a punto de matarlo justo cuando más segura estaba que era a quien buscaba. Lo echo de menos…

Me siento en el borde de la tabla y balanceo mis piernas en el vacío viendo la luz en la puerta aumentar de intensidad a cada minuto recordándome el terrible destino que correremos en cuanto la luz invada el taller…

Tarda varios minutos más en llegar. Lo veo acercarse hasta el andamio desde las alturas iluminado por una aureola que proyecta luz allá donde mira. Asciende y al llegar a la cima y percatarse de mi presencia opta por esconderse tras el lapicero situado en la esquina por la que ha subido. Las sombras creadas por su luz lo desvelan.

- Si vas llamando así la atención no quieras esconderte de los que te admiran-le susurro sin mirarlo-.

Me giro mirando hacia mi lado tratando de mirarle de refilón. Señalo las sombras que crea con su luz, río divertida y aprovecho que se acerca mirando desconfiado a su alrededor para verle el rostro. En su cabeza hay esculpida una cabellera rubia, unos rasgos suaves y unos ojos azules y agradables. Su traje blanco refulge en contacto con la aureola brillante que levita sobre su cabeza.

¿Es posible que él sea el juguete malo?

Le pido que se siente junto a mí al notar su inseguridad y rozo su mano con la mía sin que pueda evitarlo. Noto una fuerte corriente recorrer mi cuerpo antes de que el ángel se separe incómodo de mí.

-¿No piensas matarme para sobrevivir?-me pregunta.

-¿Es que estás convencido de ser el malo de este juego?

No acaba de entender mi respuesta. No me atrevo a mirarlo y comprobar si lo es.

-Si me miraras podrías decirme si te parezco malo-propone al percatarse de que no lo miro directamente a la cara o los ojos mientras habla-. Aún no sé cómo soy…

-Podría decirte quién eres, pero sería un riesgo demasiado grande…

Un estruendo nos hace levantar mientras vemos esparcirse una multitud de chinchetas por la tabla sobre el andamio. Una endeble caja de cartón ha sido tumbada por algo que se mueve en dirección a nosotros: el soldadito diabólico avanza empuñando un arma que dirige alternativamente a ambos.

-Creo que está bastante claro quién es el malo aquí...-dice el ángel cogiéndome de la mano y apretando con tanta fuerza que noto algo del calor de su alma humana.

Al terminar la frase un estallido nos golpea haciendo caer al ángel, que cae al suelo con su pecho astillado y salpicado con una bala introducida en el orificio que ha creado el disparo.

Antes de que la vida lo abandone por completo lo sujeto por el rostro y le miro a los ojos, que se van borrando lentamente. Su composición continúa siendo la misma y me doy por satisfecha. Aunque no puedo evitar pensar en lo que me ha hecho sentir en unos segundos con aquella corriente…

El soldadito diabólico se acerca a mí y me rodea con sus fríos brazos intentando tranquilizarme. Me susurra que todo ha pasado y siguiendo mi instinto lo beso.

Me atrevo a mirarlo a los ojos ahora que todo peligro ha pasado y que el malvado oculto en esta bella apariencia ha muerto. Su rostro se descompone bajo la acción del veneno. La composición de su cuerpo comienza a cambiar ante mi mirada y la madera se convierte en piedra para dejar la triste escultura de la muerte de mi amado en el cuerpo de un demonio.
 

Relato: 3 Sombras Inefables (Parte III)


A

l abrir los ojos caigo de rodillas incapaz de mantener mi cuerpo. Me siento extraño, torpe, noto un peso sobre mi cabeza anormal. Veo la punta de lo que parecen dos cuernos y trato de palparlos. Es entonces cuando noto que mi cuerpo está tallado en madera. Mis dedos apenas sienten el tacto de mi cabeza.

Visto un traje negro y mi piel es de un rojo intenso que da grima. ¡Cielos, soy una especie de demonio! Encuentro el reflejo de mi rostro mirándome desde el cristal convexo que protege las agujas de un reloj despertador de carcasa azul eléctrico que marca las cuatro horas en punto. Me asusto al no reconocer mis ojos. Ahora son oscuros y están pintados de manera que me dotan de una expresión de profundo odio.

En la mesa de carpintería de tamaño extra grande en la que me encuentro el serrín se esparce creando un vasto y fino desierto iluminado por un enorme flexo que crea una cúpula perfilada por el contraste de una intensa luz y una profunda oscuridad. Es de la oscuridad de donde surge un anciano con sonrisa benévola y que deja ver tan sólo la parte inferior de su rostro. Una fina pelusa blanca adorna sus mejillas y su mentón y en su camisa de cuadros quedan restos de serrín.

-¿Cómo te sientes?-pregunta con amabilidad.

-Eres…

-No, nada de eso.

-¿Cómo sabes qué iba a decir?

-Yo te he creado.

Sonríe con suficiencia y creo que podría construir el mundo en siete días si se lo propusiera.

-¿Qué quieres de mí?

-Devolverte tu verdadera vida.

-Gracias.

-A cambio de algo, claro está. ¿No te notas extraño?

-Este no es mi cuerpo.

-Sí, un grave error-dice riendo con clara ironía-. Pero podremos arreglarlo. En las próximas horas crearé otros dos muñecos de madera y les otorgaré a cada uno un alma. Uno pertenece a la persona a la que amas y otro al demonio que te quitó la vida. Deberás pedirle a la persona a la que amas que acabe con el alma del demonio para que vuelvas a tu cuerpo. Así ambos volveréis a la vida. Y todo esto debe ocurrir antes del amanecer, si no moriréis todos...

Señala a mi espalda, por donde se cuela una aguja de luz azulina desde la puerta del taller.

-Además te daré esto, esperando que hagas buen uso de sus balas-dice y saca un revólver que en su grueso dedo parece una mota de polvo. Lo tomo con cuidado y compruebo que el gatillo está tenso-.

-Me lo pones muy fácil.

-¿Tú crees?

El anciano acerca una mano a mí y me lanza al vacío con uno de sus dedos antes de retirarse a la oscuridad. Apenas noto dolor al caer al suelo del taller de grandes proporciones donde me encuentro aunque tardo varios minutos en ponerme en pie.

Me escondo bajo la mesa esperando que llegue su próxima creación. Ojalá no sea el demonio. Necesito primero aliarme con esa persona a la que amo. ¿Será tan fácil de reconocer?

La espera se hace eterna. Cuando noto retumbar la voz del anciano salgo de debajo de la mesa para poder ver cómo baja su próxima creación. No consigo escuchar con claridad las palabras que le ha dedicado y se me hace imposible tener una pista de quién es.

Escucho el tintineo de una especie de minúscula escala caer desde lo alto de la mesa y me escondo en la oscuridad para observar su sombra bajar. La silueta femenina se agacha y prende una pequeña bombilla alargada que la dibuja en la oscuridad por unos momentos antes de que la dirija hacia su alrededor. Es una muñeca preciosa. Su pelo color rojo, sus ojos amarillentos, su delicada y pulida piel… Es ella.

-¡Tú!-no puedo evitar llamarla.

El grito la sobresalta. Me acerco a ella cegada por la débil aguja de luz que proyecta la bombilla. Su mirada se mantiene lejos de mis ojos mientras cojeo hasta alcanzarla.

-¿También te creó el viejo?-le pregunto mientras protejo mis ojos de la luz.

-S-sí-balbucea mirando al suelo, evitando mis ojos-.

-No me temas, no te haré daño.

-¿Cómo puedo estar segura de ello?-digo mirándome a los pies.

-Te he avisado antes de atacarte. Podría haber acabado contigo desde que encendiste la luz y te hiciste un blanco fácil.

Le muestro el revólver que me concedió el carpintero apuntando a un lado y sin tocar el gatillo, alzando mis manos para demostrar que soy inofensivo.

-¿A ti también te ha dicho que moriremos antes del amanecer de no cumplir con sus peticiones?-le pregunto bajando el arma.

-Es triste no poder elegir siquiera el objetivo de una vida tan fugaz…

-Más aún tener que obedecer a un cruel creador que quiere jugar a ser Dios.

No me atrevo a decirle cuál es su verdadera misión. Deberá convertirse en asesina si quiere que sobrevivamos. Caminamos juntos por el taller sorteando obstáculos durante un tiempo, rindiéndonos a nuestro destino marcado al amanecer. Aunque ella no se da cuenta cambia de apariencia cada cierto tiempo, aunque no me importa. Con cada cambio creo que se vuelve incluso más bella. Incluso cuando repite rasgos.

Me molesta que evite durante todo el tiempo mi rostro, aunque sé que mi siniestra mirada es difícil de enfrentar. Nos preguntamos cómo será el otro ser que creará el anciano carpintero, qué apariencia tendrá y cómo se comportará. Pero sigo sin poder revelarle su destino.

Los sonidos del carpintero tallando la nueva figura llegan hasta nosotros mientras paseamos de la mano por el suelo del taller.

-¿Qué haremos?-me pregunta.

-Destruirlo. Tú lo atraerás hasta ti y acabaremos con él-no soy capaz de entregarle la responsabilidad por completo a ella, aunque eso sea lo que quiere nuestro creador-.

-Yo no puedo…-la voz le tiembla.

-Yo te protegeré-trato de tranquilizarla abrazándola con mis brazos de madera-. No dejaré que te pase nada.

Intento que me mire a los ojos para transmitirle toda la seguridad que empiezo a perder cuando imagino cómo puede ser la siguiente figura fabricada por el cruel anciano. Ella se empeña en desviar su vista hacia mi boca. Pienso que desea besarme y me lanzo para recibir una negativa. Me da un empujón y sacude la cabeza con nerviosismo.

-¿Qué ocurre?

-¡Vete!-me grita.

Es ella quién se aleja corriendo, dejándome el corazón hecho astillas. Sigo con la vista la pequeña luz que porta y la sigo en la distancia. Trato de subir por un andamio sobre el que descansa una fina tabla por el que se ha encaminado la muñeca pero mis torpes manos apenas son capaces de trepar tal distancia. Tomo una de las barras de metal más alejadas a la que ha tomado la muñeca para que no se sienta perseguida y me olvido por completo del otro muñeco. Ahora me da igual. Ella es la única que puede salvarme. Me resbalo, tropiezo y caigo al suelo en varias ocasiones en mi lucha contra la gravedad y la superficie lisa de la pata del andamio.

Para cuando alcanzo la cima la luz de la fina ranura se cuela en el taller abalanzándose sobre la enorme puerta de entrada es tan intensa como seguro es el presagio de muerte que porta. Busco ansiosamente a la muñeca y la encuentro apoyada en el borde de la tabla, hablando con otro muñeco iluminado por un aura de luz sobre su cabeza. Sus ojos azules buscan encontrar la mirada que yo no pude hallar. Sus manos se rozan en un repulsivo juego de risas y palabras amables. Me hierve la sangre.

Al tratar de correr hacia ellos tropiezo contra una caja de cartón, tumbándola y esparciendo una multitud de chinchetas que llama la atención de ambos. Avanzo hacia ellos empuñando el arma. No puedo dispararle a él. Tiene mi cuerpo. Ni a ella. Tiene mi corazón, aunque no lo sepa, aunque no le importe.

-Creo que está bastante claro quién es el malo aquí...-dice el ángel cogiendo de la mano a la muñeca.

Antes de que termine la frase aprieto el gatillo. El estallido se pierde en el pecho del ángel, haciéndolo astillas y tumbándolo en el suelo mientras la muñeca se tapa sus oídos hostigados por el sonido del disparo. Cuando lo ve en el suelo se agacha junto a él y sostiene su rostro, mirando a unos ojos que desaparecen lentamente.

Me acerco a ella y la rodeo con mis torpes y rudos brazos intentando tranquilizarla. Le susurro que todo ha pasado y ella me corresponde con un beso. Un beso que me hace arder. Cuando me mira a los ojos por primera vez siento el ardor comenzar a desaparecer por un momento. Hasta que veo como, desde los pies hacia arriba, mi cuerpo comienza a convertirse en piedra mientras la boca me arde, descomponiéndose en un fuego invisible.

Maldita sea. Ese es mi verdadero cuerpo. Ella siempre fue la mala.

 

  

¿L

o he matado? ¿He matado a quien era bueno?

-Has acabado con quien era bueno para ti.

El anciano me rodea con sus enormes y gruesos dedos y me lleva camino de la mesa donde me creó.

-¿Qué quieres decir con eso?

El viejo carpintero me deja suavemente sobre la mesa, junto a una silla de madera bañada en una capa dorada cuyo asiento acolchado está cubierto por una funda de terciopelo rojo. Me siento en ella con el cuerpo temblando por lo que acabo de hacer.

-¿Es que te consideras uno de los personajes “buenos” de esta historia?-me pregunta.

-Yo…

-Todo el mundo tiene un enemigo contra el que luchar, una sombra poderosa que lo obliga a hacerse fuerte. Según nuestra perspectiva somos los héroes de nuestra propia historia y a veces nos olvidamos que también somos los villanos de la historia de otros. Para el soldadito diabólico tú eras la sombra que amenazaba con su vida, aunque lo supo tarde; para el ángel, el monstruo diabólico que lo mató era la más ruin de las criaturas; y para ti, ese ángel que desequilibró tus creencias previas con un latigazo eléctrico en la mano fue la persona a la que creíste deber odiar.

La luz del flexo ilumina la camisa del carpintero cuando se quita el delantal que lo mantenía a salvo del serrín y puedo ver dos iniciales bordadas en su pecho con hilo negro. Son una F y una C separadas por un punto y dibujadas con una caligrafía ágil y elegante. Tras sonreír triunfante me dedica las últimas palabras que puedo escuchar antes de desaparecer para siempre:

-Sólo hay una sombra aquí, querida, y se esconde tras el telón de la historia, tejiéndolo a su antojo y alimentándose de vuestros sueños. Vosotros tan solo sois enemigos de vosotros mismos, supervivientes que no desaparecerán nunca a no ser que la gran sombra decida borraros. Ahora puedes marcharte, sabiendo que permanecerás inmortal.

 

miércoles, 7 de mayo de 2014

RÁNKING LITERARIO

Ránking personal de libros leídos (atualizado a 27/01/2016):

1.La sombra del viento (C.R. Zafón)
-El juego del ángel. (C.R. Zafón)

2. Los juegos del hambre (Suzane Collins)
-Harry Potter y las reliquias de la muerte (J.K. Rowling)
-Harry Potter y el prisionero de Azkabán (J.K. Rowling)
-Misery (S. King)
-CDHYF, Tormenta de espadas (George R.R. Martin)


3.Marina (C.R. Zafón)
-Harry Potter y el cáliz de fuego (J.K. Rowling)
-Harry Potter y el príncipe mestizo (J.K. Rowling)
-El código Da Vinci (Dan Brown)

4.LJDH En llamas (Suzane Collins)
-El niño con el pijama de rayas (John Boyne)
-El prisionero del cielo (C. R. Zafón)
-Cancion de Hielo y Fuego, Juego de tronos (George R.R. Martin)
-CDHYF, Choque de reyes (George R.R. Martin)
-CDHYF, Danza de dragones (George R.R. Martin)
- El caballero de los siete reinos (George R.R. Martin)




5.LJDH Sinsajo (Suzane Collins)
-El palacio de medianoche (C. R. Zafón)
-El retrato e Dorian Gray (O. Wilde)
-Luces de Septiembre (C.R. Zafón)
-El príncipe de la niebla (C.R. Zafón)
-Harry Potter y la órden del fénix (J.K. Rowling)
-La cena secreta (J. Sierra)

6.Harry Potter y la piedra filosofal (J.K. Rowling)
-Harry Potter y la cámara secreta(J.K. Rowling)
-El gran Gatsby (F.S. FitzGerald)
-Relatos (Edgar Allan Poe, edición de Félix Martín)
-Infinite I (May R Ayamonte)
-CDHYF, Festín de cuervos (George R.R. Martin)


7.El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (R.L. Stevenson)
-El enigma Vivaldi

8.El viaje del escritor ( Christopher Vogler)
-El Hobbit ( J.R.R. Tolkien)
-Lazos de amor (B. Weiss)
-El valle de los leones (Ken Follet)

9.El extranjero (A. Camus)
-El Quijote (M. de Cervantes)
-La verdad sobre el caso Savolta (E. Mendoza)
-Saud, el leopardo (Alberto Vázquez-Figueroa)
-El códice maya (Douglas Preston)

10.El laboratorio de las almas ( F.R.Tallis)
-Todo lo que podríamos haber sido tu y yo si no fuéramos tú y yo (A. Espinosa)

El por qué de los sueños

Hay muchas teorias sobre el tema, pero nadie sabe especificamente porqué soñamos.

Solo soñamos con lo que conocemos: Es natural que en nuestros sueños esten llenos de extraños que forman parte de nuestro sueño, sin embargo tu mente no inventa sus caras, son caras de gente real que hemos conocido a lo largo de nuestra vida, pero que no recordamos.
Por lo que el malvado asesino de tu ultimo sueño podria ser la persona que viste en la gasolinera hace años. Todos hemos visto cientos y cientos de caras a lo largo de nuestras vidas, por lo que nuestra mente tiene un sin fin de personajes que utiliza durante nuestro sueños.

No todos sueñan a color: Al rededor del 12% de la gente sueña solo en blanco y negro. El resto sueña a color.
Todas las personas tendemos a soñar con cosas en comun, situaciones relativas a la escuela, ser perseguidos, correr lento en algun lugar, caerse, llegar tarde, dientes cayendose, volar, etc.
Es desconocido si los sueños relacionados con violencia o muerte, tienen una carga emocional mas fuerte sobre las personas que sueñan a color contra las personas que sueñan solo en blanco y negro.


Los sueños no son de lo que tratan: Si tu sueño es acerca de alguna cosa en particular no siempre trata de eso; Los sueños son simbólicos: Si sueñas sobre algún tema en particular, es común que el sueño no sea sobre eso. Los sueños hablan en un lenguaje muy simbólico. Cualquier símbolo que tomes de un sueño, es muy probable que simbolice alguna otra cosa.
Los sueños hablan en un profundo lenguaje simbolico. La mente inconsciente trata de comparar tu sueño con alguna otra cosa similar a este; es como en un poema que diga “el grupo de hormigas es como una maquina que nunca se detiene”. Digo nunca lo compararias con el significado de esa linea, contra por ejemplo, “Ese hermoso atardecer es como ese hermoso atardecer”. Por lo que sin importar el simbolo que tu sueños eligan es poco probable que se refiera a su significado simple que a algo simbolico.


Estimulos externos invaden nuestros sueños: Esto se conoce como Incorporacion del sueño y es la experiencia que seguramente muchos ha tenido, cuando un sonido real se incorpora de algun modo a lo que soñamos. Nuestro cerebro es capaz de captar cualquier estímulo externo e incorporarlo al sueño. Por eso, muchas veces, en nuestros sueños escuchamos un sonido proveniente de la realidad y lo incorporamos como viene al sueño que estamos teniendo. Por ejemplo, si ven que una persona está hablando cuando está dormida, háganle preguntas relacionadas con el tema del que está hablando, y verán que les contestan, ya que lo interpretan como que esa pregunta la hace alguien desde su sueño. Fascinante, ¿no?

Estas paralizado mientras sueñas: Aunque sea increible, tu cuerpo esta paralizado durante el sueño, esto es para prevenir que tu cuerpo realize las acciones de tus sueños, de acuerdo a un articulo sobre el sueño en Wikipedia:

Algunas glandulas comienzan a segregar una hormona que ayuda a inducir el sueño y tus neuronas envían señales a la médula espinal que causa que el cuerpo se relaje y más tarde sea esencialmente paralizado.

Olvidamos el 90% de nuestros sueños: El los primeros 5 minutos despues de despertar, olvidas la mitad de tu sueño, y al pasar tan solo 10 minutos el 90% del sueño se ha ido.

Un pequeño cuento de Jorge Bucay

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enrome bestia hacia despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía no creía en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...

Ranking Musical

Mis preferencias musicales (Actualizado a 27/01/2016).

1.Green Day

2. Thirty Seconds to Mars
-Red Hot Chili Peppers

3. Bruno Mars
-Sum 41
-Linkin park
Michael Jackson

4.Tote King

5.My chemical romance
-Fall out boy

6.-Simple Plan
-Eminem

7.The All-American Rejects
-The Rasmus
-SFDK
-Melendi

8.Metallica
-Extremoduro
-Marea
-Guns & Roses
-Jimmy Hendrix
-Maroon 5
-Panic at the Disco

9.Katy Perry
-Beyoncé

10.Despistaos

Acerca de mí


Mario Estévez García

Diplomado en Magisterio, Especialidad en Educación Física

El Ned Flanders ateo.
Jugador de fútbol entusiasta.
Runner esporádico.
Autocrítico en extremo.
Intento de escritor.
Autor de:
-El gen V
-El gen V II, Sangre Real
-El gen V III, Dictador de almas
-EL gen V IV, Escrito en tu nombre

Cocinando nueva saga...

Twitter: @Eg12Mario o @CasenFlavio

Facebook: Mario Estévez García