sábado, 7 de febrero de 2015

RELATO: MENSAJES ROJOS

Querida Giselle,
¿Cómo te va todo? Te escribí dos o tres cartas el pasado mes pero seguramente no las recibiste. Escribir tanto con teclado me ha hecho tener una letra horrible. Seguro que en la oficina de Correos no entendieron bien la dirección.

Me gustaría recordarte que te tengo muy presente, que siento mucho lo que hice. Ella me recordaba tanto a ti… Me paso los días en mi estudio viendo los vídeos de tus reportajes en la televisión autonómica y en la nacional. A veces creo que me hipnotizas y me cuesta más ponerme a escribir de lo normal. Mis editores me meten mucha prisa desde que pasó todo esto.

Tengo las paredes forradas con tus columnas en periódicos y revistas y con fotos en las que sales de refilón entrevistando a alguno de esos malditos famosos. Incluso he tomado la foto que me regaló Janis (un intento inútil de ganarse tu puesto en mi corazón) y le he recortado su cara para colocar una tuya. A Flavio le pareció genial. Sólo él sabe cómo me siento. Pero a Janis no le gusta que hable de él. Dice que soy un tonto fantasioso con un amigo imaginario. Pero él es muy real. Le ayudo a entrar por la ventana todos los días para que ella no lo vea y nos encerramos en mi estudio. Su presencia me reconforta.

Hemos sabido que el bebé que va a tener Janis es una niña. ¿Adivinas cómo quiero llamarla? Le voy a poner Giselle. Puede que así te tenga más presente. Puede que eso te alegre lo suficiente y perdones que vaya a tener mi primera hija con otra mujer.

Pero Janis me recordaba tanto a ti… Creo que me confundió. Que te imitó para conquistarme. Pero sólo es una puta que tuvo el acierto de quedarse embarazada de mí. Sólo quiere mi fortuna.

Espero que algún día me perdones,

Elián.


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Te mando esta carta a tu atención para que Janis no pueda leerla. Creo que ella no se merece saber que intentas mantenerte en contacto conmigo. Un correo electrónico, un mensaje de texto o una llamada son demasiado indiscretos.

Creo que deberías olvidar todo esto lo antes posible. Nuestro tiempo acabó. Deja de escribirme. Deja de plasmarme en tus libros. Deja de llamar a las chicas que aparecen en ellos como yo.

En breve partiré hacia mi próximo destino: he decidido realizar un reportaje sobre la situación en Oriente Medio. No te preocupes. No es tan peligroso como dicen si te sabes cuidar. Lo he elegido porque es el último lugar donde decidirías ir a buscarme dada tu fama y la ideología atea de tus libros. No intentes hallarme. Sabes que los extremistas han puesto precio a tu cabeza y que este es el lugar menos seguro para ti de toda la Tierra. Puede que sea tu fama la que me proteja de ti.

Sólo espero que cuando vuelva, dentro de unos dos meses, no me encuentre una montaña de cartas inútiles, una lluvia de llamadas perdidas ni algún rastro de tu presencia cerca.

Olvídame, por favor. Es lo último que te pido.


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He decidido contactar contigo por correo electrónico. Seguro que esos imbéciles de la oficina aún no son capaces de descifrar mis cartas.

Si no es así, ¿por qué no me contestas? ¿Es que no lo merezco? Dijiste que para siempre, no importa qué sucediese. Supongo que tus promesas valen aún menos que mi amor.

Estuve el otro día esperándote durante horas en la entrada de tu casa. Fue un día muy lluvioso, pero no me importó mojarme ni estar varios días en cama después. Flavio se quedó conmigo y me dio ánimos para seguir incluso cuando pensé que habías desaparecido. Él sabe que esto merece la pena.

Los transeúntes me miraban con cara rara y temían acercarse a pedirme un autógrafo o a hablar conmigo. Flavio dice que a ellos solo les gusta mis libros, al igual que a Janis sólo le interesa la fortuna que he amasado gracias a ellos. Sólo él y tú debéis quererme en este cochino mundo.

Siento si soy muy brusco o demasiado insistente, pero tengo la seguridad, la certeza de que todo esto merece la pena. Porque un día conseguiremos estar juntos.

Te quiere,

Elián.



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Hace dos meses que te escribo y no contestas. Espero que al menos contestes a este mensaje de texto, que tu móvil siga siendo el mismo y que en tu mente no albergues rencor hacia mí. Porque deberías leer este mensaje antes de borrarlo.

Hace una hora que asesiné a Janis. Esa puta entró en mi estudio cuando no estaba en casa y descubrió todos tus recuerdos plagando la sala como lo hacen con mi mente. Cuando llegué a casa me tiró una carta remitida por ti hecha pedazos y me gritó como una posesa. Flavio me ayudó. Apreté su garganta con fuerza hasta que su piel se volvió morada. He acabado con nuestro problema. Espero que te alegres.

Junto a Flavio cavé un hoyo en un bosque alejado de la mansión y la enterramos tan profundo que no creo que se vuelva a saber que existió algún día. Él es el único con el que cuento ahora mismo.

Reconstruí pedazo a pedazo la carta y supe que estabas en Oriente Medio, y muy enfadada conmigo. Lo llego a entender, pero sé que comprenderás que no está bien que te enfades conmigo. Yo te quiero por encima de mis posibilidades. Es por tu desconsideración por lo que te maldeciré para siempre. Flavio me ha aconsejado qué es lo mejor que puedo hacer para que no puedas olvidarte de mí jamás.

Si en cinco minutos no te dignas a contestar este mensaje, me suicidaré en mi estudio. Flavio me ayudará a hacerme grandes cortes en las muñecas, con todos mis libros que hablan sobre ti abiertos rodeándome, para bañarlos con aquello que dejé en ellos en forma de tinta.



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¡Elián! ¡Elián! ¿Estás por ahí?                


Espero que cuando escuches este mensaje no lo borres antes de comprender mi situación. Hace unos días, cuando estaba a punto de abandonar este país…

(sollozo)

Me han secuestrado unos extremistas. Saben de mí gracias a tus libros. Muchas gracias, Elián. Espero que si llego a morir mi muerte descanse sobre tu conciencia.

Han matado a mi cámara para demostrar que van en serio. Me han cortado todo el pelo y han comenzado a hacer cortes en mi piel. ¡Te quieren a ti! ¡Por favor, dales una suma de dinero considerable o cambia mi posición por la tuya! ¡Yo no merezco esto!

(Sollozo)

Si aún conservas algo de cordura, si ese maldito Flavio te ayuda a comprender qué es verdaderamente lo mejor para ti, ven, ayúdame… ¡Por favor! ¡Tengo miedo!


Han clavado la punta de sus revólveres en mi nuca.

(Sollozo)

Quieren que cuelgue. Por favor, ven, ¡ven antes de que sea demasiado tarde!

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Buenas noches, soy Giselle March, enviada especial en Oriente Medio.

Hace aproximadamente media hora he conseguido abandonar el país donde me encontraba destinada y donde fui secuestrada, retenida y torturada durante casi una semana. Como pueden ver, mi aspecto no es el mejor aunque esta cámara portátil ayude a enmascarar mi mal estado físico. Aunque dudo que incluso así puedan ver algo de pelo sobre mi cabeza.

Pero mereció la pena soportar todo esto para poder grabar esto y relatarles la realidad.

Hace varias horas que el escritor Elián Hollister se intercambió conmigo en una cueva en las montañas que los extremistas usan para este tipo de actos. El mismo señor Hollister me contó que había escuchado mi mensaje de voz en el que le solicitaba un intercambio por orden de los extremistas cuando estaba a punto de suicidarse. Últimamente se albergaban sospechas de un posible brote de esquizofrenia en el famoso escritor.

Inmediatamente viajó a Oriente Medio, donde se puso en contacto conmigo para que mis captores señalasen el punto de encuentro. Aunque acudió sólo, en todo momento lo escuchamos hablando en voz baja con un tal Flavio, invisible para todos menos para él.

Cuando estuve a salvo pude leer varios mensajes del señor Hollister que me descubrieron algunos desgraciados sucesos en los últimos días: el señor Hollister…

(suspiro)

El señor Hollister hablaba en sus mensajes de un extraño amigo que para su pareja, Janis Clark, no eran más que imaginaciones paranoides del escritor. Días atrás, el señor Hollister asesinó a su pareja, que esperaba una hija dentro de unos dos meses, y la enterró en un bosque alejado de su residencia. Todo ello, según él, con la ayuda del tal Flavio, personaje que podría confirmar sus tendencias esquizofrénicas.

Como les contaba, cuando estaba a punto de suicidarse escuchó mi mensaje y partió de inmediato hacia mi situación, sin importarle el peligro.

Hace escasos minutos, llegó hasta mí la información del asesinato del escritor a manos de los extremistas gracias a unas fotos mandadas desde su teléfono hasta el mío…

(Suspiro)(Saca el móvil y lo enseña en cámara)

Como pueden ver, en ellas el cuerpo de Elián Hollister aparecen colgado en una burda cruz hecha con dos gruesos postes de madera, con los brazos amarrados a ellos y el cuerpo acribillado a…

A balazos.

….

A su lado se encontraba otra cruz de misma fabricación, con un muñeco de paja con un nombre grabado supuestamente con la sangre del señor Hollister: FLAVIO.

Una mofa cruda sobre las creencias ateas del famoso escritor que…

(sollozo)
Giselle March les informó. Buenas noches.