viernes, 30 de agosto de 2013

Kalashnikov

-¿Realmente le atrae el peligro?

- El concepto de peligro, al igual que el concepto de felicidad, cambia con cada persona. Casi ningún ser humano es absolutamente feliz a no ser que sepa que tiene un problema que resolver, ya que está convencido de que tan sólo se sentirá feliz cuando lo haya resuelto.

-¡Curiosa teoría!

-Pero válida. Y si el interfecto consigue vencer esa dificultad, al día siguiente procurará que sea otro el asunto que se vea en la necesidad de resolver antes de poder sentirse feliz, ya que, a mi entender, para la especie humana la perfección siempre se encuentra un paso más allá del punto al que es capaz de llegar. Debido a tan extraña idiosincrasia la humanidad ha ido progresando a base de generarse a sí misma dificultades en forma de nuevos retos que en ocasiones no conducen más que a ser más desgraciados de lo que éramos en un principio.-se recostó dispuesto a echarse un corto sueño al tiempo que añadía-: Mientras consideremos que el dos es mejor que el uno, el cuatro mejor que el dos y el ocho mejor que el cuatro nunca alcanzaremos la meta en la que descansar seguros y satisfechos, porque si algo resulta indiscutible es que la numeración nunca se acaba.

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